Por: 7ma Medios
El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa en la sede de Gobierno en Rosario, luego de jornadas marcadas por sirenazos, concentraciones y un despliegue reducido de móviles en algunas zonas. Con la confirmación oficial, los efectivos que permanecían frente a la Jefatura de la Unidad Regional II comenzaron a desconcentrarse.
“Ningún personal policial ni del Servicio Penitenciario de Santa Fe va a tener un sueldo inferior a 1.350.000 pesos”, afirmó Pullaro.
El gobernador sostuvo que el reclamo fue atendido y defendió el accionar de su gestión durante el conflicto. Según indicó, la seguridad pública se mantuvo operativa, incluso en los momentos de mayor tensión.
“Entendemos que fue un reclamo justo y genuino, y el diálogo estuvo abierto en todo momento”, señaló el mandatario.
Además del nuevo piso salarial, el Gobierno provincial dispuso una serie de incrementos y adicionales. La tarjeta alimentaria pasará de $84.000 a $168.000 y se incorporarán suplementos según las tareas realizadas.
Pullaro detalló que los efectivos con funciones operativas en la calle percibirán, como mínimo, $1.438.835. En el caso de quienes realicen tareas extras, se sumará un adicional de $500.000. Si además conducen móviles policiales, el ingreso mensual podrá alcanzar los $2.188.835. Para algunas secciones específicas, como el Comando Radioeléctrico o la Guardia de Infantería, los salarios llegarán hasta $2.334.535.
“Es un esfuerzo muy importante que hace la provincia en función de la administración de los recursos de todos los contribuyentes”, remarcó Pullaro.
El gobernador también anunció refuerzos en el gabinete psicológico de la Dirección de Bienestar Policial, que actualmente asiste a 570 efectivos, mejoras en el transporte para agentes del norte provincial que trabajan en Rosario y la habilitación de espacios de pernocte para quienes deben trasladarse largas distancias.
En paralelo, desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que el despliegue policial comenzó a normalizarse tras el acuerdo. En Rosario, la ciudad volvió a contar con alrededor de 250 móviles disponibles y se reabrió por completo la circulación en las zonas afectadas por las protestas.
“La prioridad fue siempre garantizar la seguridad preventiva, particularmente en Rosario”, sostuvo el gobernador.
Del anuncio participaron también el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, y el jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado.