Por: 7ma Medios
El conflicto en Medio Oriente ya empezó a mostrar efectos concretos en la economía. Entre la noche del domingo y el lunes, distintas estaciones de servicio del país registraron aumentos en los combustibles que oscilaron entre el 3 y el 5 por ciento, aunque sin anuncios oficiales por parte de las petroleras.
Se trata de la primera reacción del mercado local frente al fuerte salto que registró el precio internacional del petróleo durante el fin de semana. En varios surtidores de la Ciudad de Buenos Aires y otras localidades del país, los nuevos valores empezaron a verse desde las primeras horas del lunes.
Con estos ajustes, el litro de nafta súper ronda los 1650 pesos, mientras que la premium se acerca a los 1900 pesos, aunque los valores varían según la región y la empresa. Otras petroleras como Shell, Axion y Puma también analizan incrementos cercanos al 5 por ciento.
La tensión geopolítica provocó movimientos bruscos en el mercado energético. Durante las operaciones de futuros del domingo por la noche, el crudo Brent superó los 100 dólares por barril y llegó a trepar por encima de los 115 dólares, un nivel que no se veía desde hace tiempo.
Ese pico se mantuvo durante varias horas antes de iniciar un descenso gradual. Aun así, el impacto se sintió de inmediato en los mercados financieros.
Cuando abrieron las bolsas europeas, con el petróleo todavía por encima de los 100 dólares, las acciones de empresas registraron caídas cercanas al 3 por ciento ante el temor de un escenario de inflación global combinada con estancamiento económico.
Sin embargo, a medida que el precio del crudo comenzó a retroceder, los mercados moderaron las pérdidas. Al cierre de la jornada, las bolsas de París (-0,98%), Madrid (-0,86%) y Fráncfort (-0,77%) terminaron con bajas más contenidas.
Hacia la tarde del lunes, el petróleo volvió a ubicarse en torno a los 90 dólares por barril, mostrando una fuerte volatilidad.
Ante el riesgo de que la crisis energética escale, los países del G7 convocaron para este martes una reunión extraordinaria de sus ministros de energía y economía.
El objetivo es coordinar medidas que permitan estabilizar el mercado y evitar que la suba del petróleo provoque un impacto profundo en la economía mundial.
Entre las alternativas que se analizan aparece la posibilidad de liberar reservas estratégicas de petróleo si el conflicto se prolonga y amenaza con reducir la oferta global.
Los movimientos del fin de semana dejaron en claro que el mercado podría enfrentar rápidamente un escenario con el barril por encima de los 120 dólares, algo que hasta hace pocos días parecía improbable.
Uno de los principales focos de preocupación está en el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Irán mantiene influencia sobre ese paso estratégico que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, por donde circula una parte significativa del petróleo y el gas que se comercializa en el mundo.
La tensión en esa zona también impactó en el mercado de gas natural, cuyo precio llegó a subir más del 30 por ciento en la madrugada del lunes antes de moderarse tras el anuncio de la reunión del G7.
En medio de la incertidumbre, el presidente de YPF, Horacio Marín, buscó llevar calma ante los primeros aumentos registrados en el país.
“No vamos a provocar cimbronazos en los precios de los combustibles; somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, afirmó Marín.
El titular de la petrolera estatal reconoció que la volatilidad internacional genera preocupación, aunque aseguró que la empresa monitorea la situación de forma permanente.
“Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo. Trabajamos con una estrategia de micropricing para analizar los precios día a día y así atenuar los picos de aumento y de baja”, explicó Marín.
Según detalló, el sistema utiliza un promedio móvil de precios para intentar amortiguar los movimientos bruscos del mercado internacional y dar mayor previsibilidad a los consumidores.
A pesar del retroceso del crudo durante el lunes, el escenario sigue siendo incierto. Los analistas advierten que la evolución del conflicto en Medio Oriente será determinante para definir el rumbo de los precios energéticos en las próximas semanas.
Por ahora, la volatilidad del petróleo volvió a encender una alarma que el mundo conoce bien: cuando el barril se dispara, el impacto termina llegando a toda la economía. Y los surtidores suelen ser el primer lugar donde se siente.