Por: 7ma Medios
A 44 años de la Guerra de Malvinas, la memoria colectiva vuelve a poner en primer plano una de las heridas más profundas de la historia argentina. El 2 de abril de 1982, en el marco de la última dictadura militar, las Fuerzas Armadas desembarcaron en las islas con el objetivo de recuperar la soberanía, arrebatada por el Reino Unido en 1833.
Durante 74 días de combate, más de 23.000 argentinos participaron del conflicto. La mayoría eran jóvenes de entre 19 y 20 años. El saldo fue devastador: 632 caídos y miles de sobrevivientes atravesados por secuelas físicas y emocionales que perduran hasta hoy.
Para los excombatientes, Malvinas no es solo un episodio del pasado. Es una causa vigente.
“Malvinas debe ser un registro permanente de memoria. Qué nos pasó en este pasado reciente, en un contexto de dictadura”, afirmó Ernesto Alonso, veterano y referente del CECIM.
Alonso también cuestionó las consecuencias políticas del conflicto:
“Se apropiaron de una causa y terminamos peor. Después de la derrota, retrocedimos. Antes había maestras argentinas, vuelos y negociaciones. Esta decisión le vino como anillo al dedo al imperialismo”, sostuvo.
En esa línea, advirtió que el reclamo de soberanía exige una mirada a largo plazo:
“Malvinas es presente y futuro. Si hay proyectos alejados de los intereses nacionales, vamos a estar en problemas”, remarcó.
Desde la vivencia directa, los testimonios exponen la dimensión humana de la guerra. Fabio Santana, exsoldado conscripto que combatió en Monte Longdon, describe el 2 de abril como una fecha atravesada por emociones contrapuestas.
“No es un día de felicidad. Es de introspección. Somos parte de esta historia y, en mi caso, estoy orgulloso de serlo”, expresó.
Al mismo tiempo, insistió en la necesidad de sostener el reclamo soberano:
“Hay que sacar a los ingleses de su zona de confort”, planteó.
Y dejó una de las frases más contundentes del aniversario:
“Si callamos ante esta injusticia, los 632 héroes murieron en vano”, afirmó.
El análisis histórico también pone el foco en las consecuencias estructurales. El investigador Alejandro Olmos Gaona vinculó la guerra con el modelo económico instaurado durante la dictadura.
“Se instaló un esquema que vuelve a repetirse: deuda creciente y políticas que terminan empobreciendo”, explicó.
Según detalló, la deuda externa se multiplicó durante ese período y condicionó a los gobiernos posteriores:
“Isabel dejó 8 mil millones y la dictadura 40 mil. Además, modificaron leyes para someter al país a tribunales extranjeros”, recordó.
Cada aniversario de Malvinas no solo convoca al homenaje. También interpela a la sociedad sobre el pasado reciente, las decisiones políticas y el rumbo del país.
El recuerdo de los caídos y de quienes sobrevivieron mantiene vigente una demanda que atraviesa generaciones: memoria, justicia y soberanía.