Por: 7ma Medios
En un acto marcado por ausencias clave del Gobierno nacional, el peronismo bonaerense tuvo una participación destacada en la conmemoración por el 44º aniversario del inicio de la guerra de Malvinas en Ushuaia. El gobernador Axel Kicillof viajó a Tierra del Fuego, donde también formó parte de la vigilia previa en Río Grande.
La ceremonia central se desarrolló sin la presencia del presidente Javier Milei ni de la vicepresidenta Victoria Villarruel, lo que no pasó desapercibido durante los discursos. En ese contexto, Kicillof compartió escenario con el gobernador fueguino Gustavo Melella y su par riojano Gustavo Quintela, además de funcionarios nacionales y dirigentes bonaerenses.
Durante su contacto con la prensa, el mandatario provincial dejó definiciones contundentes:
“Vinimos a homenajear a los excombatientes, a reafirmar nuestra soberanía y a rechazar a todos los sectores que pretenden el olvido: la causa Malvinas debería unir a todas las fuerzas políticas, pero lamentablemente eso no ocurre”, afirmó Axel Kicillof.
El gobernador profundizó sus críticas hacia la administración nacional y vinculó la cuestión Malvinas con una mirada más amplia sobre el país:
“El Gobierno nacional expresa el desprecio por el federalismo y la soberanía de muchas maneras: nuestras islas no son un tema del pasado, tienen que ver con el presente, con el futuro y con los recursos que están en juego”, sostuvo Kicillof.
Y cerró con un mensaje enfocado en la memoria y la continuidad del reclamo:
“No vamos a olvidar a cada uno de los soldados que dieron la vida ni dejaremos de acompañar a los sobrevivientes mientras nuestras islas sigan usurpadas”, concluyó el gobernador.
La jornada tuvo momentos de tensión y definiciones políticas. El primero en tomar la palabra fue Juan Carlos Parodi, presidente del Centro de Excombatientes de Ushuaia, quien cuestionó la ausencia de las máximas autoridades nacionales y remarcó las dificultades que atraviesan las Fuerzas Armadas.
Luego, el intendente Walter Vuoto agradeció a los veteranos y reafirmó el compromiso de sostener el reclamo soberano. En la misma línea, el secretario de Malvinas de Tierra del Fuego, Andrés Dachari, planteó una lectura histórica del conflicto:
“Tenemos que pensar a Malvinas como la tercera invasión británica. Esta violación al acuerdo que teníamos en 1825”, expresó Andrés Dachari.
El funcionario también cuestionó el concepto de autodeterminación aplicado por el Reino Unido:
“La autodeterminación que está en Malvinas es la del pueblo argentino, no la del pueblo implantado por el Reino Unido en nuestras islas”, afirmó.
Su intervención incluyó críticas a decisiones diplomáticas del pasado:
“Ese peor momento de desmalvinización se coronó con algo que es tremendo para la cuestión Malvinas que son los tratados de Madrid. Ese ‘paraguas de soberanía’ nos quitó la noción de conflicto”, sentenció Dachari.
El acto concluyó con un minuto de silencio en homenaje a los caídos y la colocación de ofrendas florales en el cenotafio, en una ceremonia atravesada por la memoria, pero también por el presente político.