Por: 7ma Medios
Este lunes 6 de abril, el Municipio de San Vicente dispuso asueto administrativo en todas sus dependencias en el marco de la conmemoración de San Vicente Ferrer, santo patrono del distrito. La jornada implica la suspensión total de actividades en oficinas públicas.
La decisión se vincula con el traslado del feriado correspondiente al 5 de abril, fecha en la que se recuerda al religioso valenciano fallecido en 1419.
San Vicente Ferrer ocupa un lugar central en la identidad histórica local. Su elección como protector de la comunidad se remonta a los orígenes del distrito, cuando el sacerdote Vicente Pessoa —descendiente de los primeros propietarios de las tierras— impulsó la construcción de una capilla hacia 1740, a orillas de la actual Laguna del Ojo.
“Fue elegido como protector de la comunidad desde los inicios del pueblo”, reconstruyen registros históricos locales.
Con el paso del tiempo, el crecimiento urbano obligó a modificar el asentamiento original. En 1856, el poblado fue trasladado a su ubicación actual debido a las frecuentes inundaciones en la zona de la laguna. Años más tarde, en septiembre de 1876, se inauguró el templo parroquial que consolidó la devoción bajo el nombre de San Vicente Ferrer.
El santo, nacido en Valencia en 1350, fue un predicador dominico y filósofo reconocido por su influencia en Europa. Su figura quedó rodeada de tradiciones y relatos populares.
“Sus prédicas reunían multitudes y se le atribuyen milagros”, señalan crónicas de la época.
Cada año, la fecha vuelve a marcar el calendario local. Y este lunes, como parte de esa tradición, el distrito vuelve a detener su actividad administrativa para rendir homenaje a su patrono.