Por: 7ma Medios
El conflicto en el transporte público del AMBA sumó este jueves un principio de acuerdo tras días de tensión, recortes de servicios y malestar entre los usuarios. El Gobierno nacional decidió adelantar el 60% de los subsidios correspondientes a abril y las empresas confirmaron que comenzarán a normalizar las frecuencias de manera gradual.
La medida llegó luego de una reunión clave entre la Secretaría de Transporte y las cámaras empresarias, en un contexto marcado por la reducción de hasta un 30% en los servicios y la amenaza de paralización en varias líneas.
"El Gobierno reconoció la deuda de entre $120.000 y $150.000 millones y se va a ir cancelando a partir de las próximas horas", afirmó Luciano Fusaro, titular de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA).
Durante la jornada, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) detectó una fuerte caída en la cantidad de unidades en circulación. Frente a este escenario, el Ejecutivo avanzó con sanciones económicas contra las empresas que no cumplieron con las frecuencias mínimas.
Las multas pueden ir desde los $350.000 hasta más de $10 millones, según lo establecido por la normativa vigente. Además, advirtieron que la reiteración de incumplimientos podría derivar en la pérdida de las concesiones.
"Se iniciaron actas de infracción y la aplicación de sanciones a las empresas que no garanticen niveles de servicio adecuados", indicaron desde la Secretaría de Transporte.
El paro impactó de forma directa en al menos cuatro líneas —333, 407, 437 y 707—, donde se registraron interrupciones totales por conflictos salariales. En paralelo, más de 190 líneas continuaron operando, aunque con frecuencias reducidas.
Desde el sector empresarial aseguran que la mejora será paulatina.
"La gente va a ir notando una mejora día a día. Hay voluntad política para resolver el problema", sostuvo Fusaro.
Mientras se desarrollaban las negociaciones, miles de pasajeros volvieron a enfrentar demoras, largas filas y unidades colmadas. La escena se repitió en distintos puntos del conurbano y la Ciudad de Buenos Aires.
"Todos los días hay demoras de hasta 40 minutos. Voy a tomar el primero que venga", contó un usuario que viaja desde Bernal.
"Ayer estuve 4 horas esperando un colectivo, sólo pasaron 3 y 2 estaban llenos, pero ninguno paró", reclamó otra pasajera.
El próximo martes 14 habrá una nueva reunión entre el Gobierno y las cámaras empresarias. Allí se conformará una mesa técnica para discutir la estructura de costos del sistema, en un contexto atravesado por el aumento del combustible y la presión por actualizar tarifas.
Desde el Ejecutivo señalaron que buscan garantizar la continuidad del servicio, aunque reconocen el carácter estructural del problema. El conflicto, por ahora, entró en una tregua. Pero la solución de fondo sigue en discusión.