Por: 7ma Medios
River Plate arrancó su camino en la Copa Sudamericana con un empate 1-1 frente a Blooming en Santa Cruz de la Sierra, en un partido condicionado desde el inicio por una decisión clave: la expulsión de Lucas Martínez Quarta a los cuatro minutos.
El defensor vio la tarjeta roja tras derribar a Bayron Garcés cuando se iba mano a mano. La jugada, revisada por el VAR, cambió por completo el desarrollo del encuentro y obligó al equipo de Eduardo Coudet a reconfigurarse desde muy temprano.
A pesar de la inferioridad numérica, River mostró reacción y golpeó primero. A los 35 minutos del primer tiempo, Sebastián Driussi conectó de volea un centro preciso de Fabricio Bustos y marcó el 1-0.
El conjunto argentino sostuvo la ventaja con orden defensivo y algunas intervenciones claves del arquero Santiago Beltrán, una de las figuras de la noche.
En el arranque del segundo tiempo, el desgaste empezó a notarse. Blooming aprovechó el hombre de más y llegó al empate a los 8 minutos, cuando Anthony Vásquez empujó al gol un centro desde la derecha tras una jugada colectiva.
El trámite se volvió más favorable al equipo local, que presionó en busca de la victoria. River, en cambio, se replegó y apostó a resistir. Incluso tuvo una chance clara para volver a ponerse en ventaja: Facundo Colidio probó desde lejos con el arco vacío tras un error del arquero, pero la pelota se fue desviada.
En el cierre, Blooming estuvo cerca de ganarlo, pero volvió a aparecer Beltrán con una atajada determinante.
“El equipo respondió pese a la expulsión temprana”, destacaron desde el entorno del cuerpo técnico de River.
El empate dejó a ambos equipos con un punto en el Grupo H, que también integran Carabobo y Bragantino.
River ahora deberá cambiar rápidamente el foco: visitará a Racing por el Torneo Apertura, luego recibirá a Carabobo por la Sudamericana y, días después, afrontará el Superclásico ante Boca en el Monumental. Una seguidilla exigente para un equipo que, aún con dificultades, mostró carácter en su debut internacional.