Por: 7ma Medios
La Municipalidad de Florencio Varela, bajo la dirección del intendente Andrés Watson, celebró la Fiesta de la Flor 2024 en el parque deportivo, recreativo y cultural de Villa Angélica. Vecinos y visitantes se congregaron para disfrutar de la diversidad de especies, en una jornada que llenó de color y vida el distrito.
“Una celebración hermosa que siempre llenó de color a Florencio Varela”, dijo Gladys, vecina de Villa Vatteone, mientras recorría la feria junto a su familia. “Encontré una variedad de especies y elegí distintos tamaños para decorar el jardín de mi casa”, agregó, destacando la atención recibida y los precios accesibles en comparación con los viveros habituales.

El secretario de Industria y Desarrollo Productivo, Ricardo de la Fuente, recorrió el predio municipal, evaluando la dinámica del evento junto a productores, emprendedores y expositores tras la inauguración oficial. “La repercusión de esta nueva edición de la Fiesta de la Flor confirmó el valor de reforzar costumbres identitarias de nuestro distrito, una experiencia colectiva cuya recuperación fue impulsada por el Intendente”, destacó De la Fuente.
Además, subrayó la colaboración entre el ámbito público y el sector privado para potenciar esta histórica iniciativa y motorizar la economía local. “Incorporamos un espacio con puntos de venta sin intermediarios, permitiendo a los varelenses adquirir productos autóctonos de manera directa”, señaló.
Entre los expositores se encontraban Jésica y Florencia, creadoras del emprendimiento «Regalo Detalles», quienes compartieron su historia: “La curiosidad por la floricultura nos fue transmitida de generación en generación. Hoy estamos aquí para visibilizar el esfuerzo, la dedicación e ingenio que conlleva este trabajo”. También prepararon una capacitación sobre arreglos florales, ofreciendo consejos para decorar el hogar.
Rosa, una visitante proveniente de Mendoza, expresó su sorpresa y satisfacción tras conocer el evento: “Llegué de visita a la ciudad con mis hermanos, vimos la publicidad y vinimos. Quedé asombrada por la belleza del lugar y terminé comprando un limonero”.