Por: 7ma Medios
La inquietud crece en el barrio Las Acacias, en Brandsen, ante la presunta actividad de una curtiembre o saladero en una zona donde ese tipo de emprendimientos no estaría permitido.
El reclamo fue impulsado por la organización “Vecinos por un Brandsen Ecológico”, que el 8 de abril elevó una nota formal al intendente Fernando Raitelli. En el documento, solicitaron información precisa sobre la situación del establecimiento y reclamaron conocer si cuenta con la habilitación correspondiente.
Además, pidieron detalles sobre la existencia de un estudio de impacto ambiental y el certificado de aptitud ambiental, así como la categoría industrial en la que se encuadraría la actividad.
“El objetivo no es generar conflicto, sino obtener información clara y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente”, afirmó Alberto Almandos, presidente de la entidad.
El predio señalado estaría ubicado sobre la calle Aymarás, entre Capayán y Puelches, con acceso desde el kilómetro 61.800 de la Ruta 210. Según indicaron los vecinos, el lugar se encuentra próximo a una granja avícola y se adjuntaron imágenes en la presentación para facilitar su identificación.
La principal preocupación gira en torno al posible impacto ambiental. Los vecinos solicitaron conocer qué controles realiza el Municipio sobre los desechos sólidos, líquidos y gaseosos que podría generar la actividad.
“Se prioriza la salud de los vecinos y el cuidado del ambiente”, sostuvo Alberto Almandos.
Por el momento, no hubo una respuesta oficial del Ejecutivo municipal. Desde la organización esperan definiciones en las próximas horas o, a más tardar, hacia el jueves, con el objetivo de despejar dudas y llevar tranquilidad a la comunidad.