jueves 23 de abril de 2026 - Edición Nº882

Salud | 23 abr 2026

ALERTA SANITARIA

Arsénico en el agua: una amenaza que persiste

10:02 |La denuncia en Azul expone niveles por encima de lo recomendado. Reclaman medidas urgentes y advierten por el impacto en la salud.


Por: 7ma Medios

El acceso al agua potable vuelve a quedar bajo cuestionamiento en el interior bonaerense. Una denuncia judicial puso el foco en la calidad del suministro en Azul, donde se detectaron niveles de arsénico que superarían ampliamente los límites considerados seguros.

Según la presentación, las concentraciones registradas excederían los parámetros fijados por la Organización Mundial de la Salud y el Código Alimentario Argentino, que establecen un máximo de 0,01 mg/L. Sin embargo, el sistema local operaría bajo una normativa provincial anterior, que habilita valores más elevados.

“Se estaría vulnerando el derecho al acceso a agua potable segura”, afirmó el médico pediatra Néstor Nasello.

El profesional fue quien impulsó la denuncia ante la Fiscalía de Estado. En su planteo, solicitó investigar a la CEAL y a las autoridades municipales, además de exigir estudios independientes y la implementación de medidas urgentes para revertir la situación.

El punto crítico radica en el desfasaje normativo. De acuerdo con el escrito, esa diferencia habría permitido durante años la exposición de la población a niveles de arsénico que triplican lo recomendado a nivel internacional, sin que se hayan desplegado políticas sostenidas para resolverlo.

A esto se suma otro cuestionamiento: la falta de información clara para los vecinos. La denuncia advierte que no existirían campañas ni estrategias de prevención que permitan dimensionar los riesgos del consumo de agua en esas condiciones.

Desde el plano sanitario, la preocupación no es menor. La exposición prolongada al arsénico puede provocar trastornos gastrointestinales, enfermedades renales y tiroideas, afecciones cardiovasculares e incluso aumentar el riesgo de cáncer. En niños, además, puede impactar en el desarrollo cognitivo.

“Actúo como ciudadano y como profesional de la salud frente a un problema que afecta a toda la comunidad”, sostuvo Nasello.

El riesgo, además, no se limita a la ingesta directa. El uso cotidiano del agua —para cocinar, preparar bebidas o la higiene personal— amplía el nivel de exposición y profundiza el alcance del problema.

El caso de Azul no es aislado. En otros distritos bonaerenses, como Lobos y Roque Pérez, la Justicia ya intervino ante situaciones similares. En esos antecedentes, se ordenó garantizar el suministro de agua segura, aunque las soluciones aplicadas también fueron objeto de críticas por su alcance limitado.

La situación vuelve a instalar una discusión de fondo: los estándares vigentes, los controles efectivos y la responsabilidad estatal frente a un recurso básico. Mientras tanto, el interrogante persiste en cientos de hogares: qué agua se está consumiendo.

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