Por: 7ma Medios
En un escenario marcado por el deterioro social y la retracción del financiamiento nacional, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires dispuso una batería de medidas para sostener la asistencia alimentaria y los programas sociales. La gestión de Axel Kicillof incrementó un 30% el Servicio Alimentario Escolar (SAE), elevó un 25% la inversión en políticas sociales y duplicó la ayuda directa a los municipios.
El paquete de medidas apunta a garantizar la cobertura en todo el territorio bonaerense, en medio de lo que desde la Provincia definen como una “asfixia financiera” producto del ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.
“La Provincia hace un enorme esfuerzo para optimizar los recursos y garantizar la seguridad alimentaria”, afirmó Andrés Larroque.
El refuerzo más significativo se concentra en el Servicio Alimentario Escolar, que alcanza a más de 2,5 millones de estudiantes. La inversión mensual pasará de $41.000 millones a $54.000 millones, lo que implica un aumento del 30% y un presupuesto anual que supera los $553.000 millones.
La medida busca sostener el acceso a desayuno, almuerzo y merienda en las escuelas públicas, en un contexto donde crece la demanda alimentaria.
Otra de las decisiones centrales es la duplicación de la asistencia alimentaria a los municipios a través del Módulo Alimentario Territorial (MATE). El objetivo es fortalecer la respuesta inmediata en los distritos, en articulación con gobiernos locales y organizaciones comunitarias.
La Provincia también dispuso una suba del 25% en distintos programas sociales. El incremento comenzó a aplicarse desde abril en espacios como las Unidades de Desarrollo Infantil (UDI), Centros Juveniles y Centros de Integración Social (CIS).
En los meses siguientes se sumarán iniciativas como Envión, REUNIR y Barrios Bonaerenses, mientras que desde julio alcanzará a políticas destinadas a personas mayores, discapacidad y programas alimentarios específicos como Más Vida, PAAC y PAAI.
En total, la inversión anual en estas políticas supera los $182.000 millones y abarca a sectores considerados de mayor vulnerabilidad.
Desde la Provincia también volvieron a reclamar por el recorte de recursos nacionales. Según detalló Larroque, la participación de Nación en el financiamiento alimentario cayó de manera sostenida.
“Hoy la Nación aporta apenas el 5,7% del total de la inversión en asistencia alimentaria y, en el caso del SAE, su participación cayó al 14,5%, muy lejos del 33% histórico”, sostuvo Andrés Larroque.
El ministro además advirtió sobre una deuda acumulada desde 2024 que asciende a $220 mil millones y remarcó el desfasaje en los envíos previstos para los próximos años.
“Esta situación de asfixia financiera nos obliga a sostener el sistema con recursos propios”, concluyó Andrés Larroque.
Con este esquema, la Provincia busca amortiguar el impacto del ajuste nacional y sostener la red de contención social en uno de los distritos más poblados del país.