jueves 30 de abril de 2026 - Edición Nº889

Noticias | 30 abr 2026

PROVINCIA

Buenos Aires cerró 2025 con rojo financiero millonario

11:12 |La Provincia mantuvo superávit económico, pero terminó el año con un déficit financiero superior a los $2 billones. La caída real de recursos y el sostenimiento de la obra pública tensaron las cuentas bonaerenses.


Por: 7ma Medios

La provincia de Buenos Aires cerró 2025 con una ecuación fiscal compleja: logró sostener un superávit económico, pero no pudo evitar un fuerte déficit financiero en un escenario marcado por la caída de ingresos reales, menor asistencia nacional y mayor presión sobre áreas sensibles del Estado.

De acuerdo con el informe de ejecución presupuestaria del cuarto trimestre difundido por el Ministerio de Economía bonaerense, la Administración Pública No Financiera registró un superávit económico de $280.860 millones. Sin embargo, el resultado final mostró un déficit primario de $869.985 millones y un déficit financiero de $2.063.615 millones, cifra equivalente al 6% de los ingresos totales.

“La Provincia logró conservar un saldo positivo en el resultado económico, es decir, antes del peso de la inversión pública y del pago de deuda”, señaló el informe del Ministerio de Economía bonaerense.

Los números reflejan el delicado equilibrio que debió administrar la gestión de Axel Kicillof durante el último año. Mientras los ingresos totales alcanzaron los $34,5 billones, con un incremento nominal interanual del 43,9%, el gasto total llegó a $36,5 billones, con una suba del 44,1%.

Esa diferencia terminó profundizando el deterioro del resultado financiero.

El reporte oficial atribuye esta situación a un combo de factores: desaceleración económica, menor actividad en sectores clave para la recaudación y reducción de transferencias no automáticas desde el Gobierno nacional.

En términos reales, los recursos provinciales quedaron 15,9% por debajo de 2022 y 13,6% por debajo de 2023, configurando un escenario fiscal más restrictivo para la administración bonaerense.

La principal fuente de financiamiento siguió siendo la recaudación tributaria. Los ingresos por impuestos sumaron $26,3 billones, con una mejora nominal del 42,5%. Dentro de ese universo, los tributos provinciales crecieron 44,7%, impulsados principalmente por Ingresos Brutos, mientras que los recursos de origen nacional avanzaron 40%, por debajo del ritmo inflacionario.

“Las transferencias corrientes nacionales sufrieron una nueva caída real del 22,7%, si se excluye la compensación del Fondo del Conurbano”, precisó el Ministerio de Economía bonaerense.

La merma de fondos nacionales impactó de lleno en la disponibilidad presupuestaria y obligó a recalibrar partidas para sostener servicios esenciales.

En paralelo, la Provincia decidió sostener la inversión en infraestructura frente al freno de la obra pública nacional. Los gastos de capital crecieron 56,1%, mientras que la inversión real directa avanzó 38,4%. A su vez, las transferencias de capital se dispararon 112%, reflejando el financiamiento propio destinado a proyectos paralizados por Nación.

También crecieron las partidas destinadas a áreas de alta demanda social. Las prestaciones de seguridad social aumentaron 49,9%, las transferencias corrientes 37,7% y los gastos de consumo 44,5%, con mayor peso en medicamentos, alimentos, servicios sanitarios y funcionamiento estatal.

Así, el cierre de 2025 dejó una postal de tensión fiscal para Buenos Aires: cuentas corrientes todavía bajo control, pero con un déficit financiero creciente que expone las dificultades de sostener estructura, asistencia e inversión pública en un contexto de recesión y menor flujo de recursos nacionales.

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