Por: 7ma Medios
Huracán protagonizó una de las grandes sorpresas del torneo Apertura al eliminar a Boca Juniors en la Bombonera con un vibrante triunfo por 3-2 en los octavos de final. En una noche cargada de tensión, goles y expulsiones, el equipo de Parque Patricios se llevó una clasificación memorable sostenida, en gran parte, por la enorme actuación de su arquero Hernán Galíndez.
El conjunto visitante golpeó con contundencia gracias al doblete de Óscar Romero y otro tanto de Leonardo Gil, piezas clave para construir una victoria que parecía escaparse en el tramo final. Boca reaccionó con los ingresos de Milton Giménez y Ángel Romero, autor de uno de los descuentos, pero no le alcanzó para evitar otro duro revés.
“Huracán logró una victoria histórica en la Bombonera”, destacaron desde el entorno del club tras la clasificación.
La figura indiscutida fue Galíndez, quien sostuvo al equipo en los momentos de mayor presión. El arquero tuvo al menos seis intervenciones determinantes y fue el principal responsable de mantener con vida al Globo incluso cuando el partido parecía inclinarse a favor del local.
Huracán, además, debió resistir en inferioridad numérica durante el cierre del encuentro. Erik Ramírez y Fabio Pereyra vieron la tarjeta roja, dejando al equipo con nueve futbolistas en los últimos minutos. Pese a ese escenario adverso, consiguió aguantar el resultado y sellar su boleto a cuartos de final.
Para Boca, la eliminación profundiza un presente irregular. El equipo suma tres derrotas en sus últimas cuatro presentaciones, incluyendo dos caídas recientes por Copa Libertadores ante Cruzeiro y Barcelona de Guayaquil.
“Boca atraviesa un momento delicado y quedó sin margen de error”, analizan puertas adentro del club.
Con este golpe en el torneo local, al conjunto xeneize le queda como objetivo inmediato sostener su camino internacional: deberá asegurar su clasificación a los octavos de final de la Libertadores y avanzar en Copa Argentina frente a Sarmiento de Junín.