Por: 7ma Medios
El Congreso nacional se prepara para debatir una modificación clave en el régimen de Zona Fría que podría impactar de lleno en miles de hogares que dependen exclusivamente de garrafas para cocinar, calefaccionarse y acceder al agua caliente.
La iniciativa impulsa una reforma sobre el esquema vigente y redefine quiénes podrán seguir accediendo al subsidio para garrafas. De aprobarse, gran parte de las provincias incorporadas al régimen ampliado en 2021 quedarían excluidas del beneficio.
Hasta ahora, la Ley 27.637 había extendido descuentos de entre el 30% y el 50% en el costo del gas para usuarios de distintas regiones del país, incluyendo zonas de Mendoza, San Juan, San Luis, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Además, quienes utilizaban garrafas podían recibir asistencia económica a través del Programa Hogar.
Con el nuevo proyecto, firmado el 4 de mayo de 2026, el fondo fiduciario destinado a subsidiar garrafas quedaría reservado únicamente para usuarios de la Patagonia, el departamento de Malargüe en Mendoza y la región de la Puna.
“El resto del país queda afuera del fondo para garrafas”, establece el texto al redefinir el alcance del beneficio.
La modificación también elimina artículos centrales de la Ley 27.637, desarmando en los hechos el esquema ampliado que había incorporado nuevas zonas al régimen.
Para quienes queden excluidos del fondo, la única alternativa será el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), creado mediante el Decreto 943/2025.
Este sistema contempla un reintegro de $9.593 por cada garrafa de 10 kilos, con un límite de dos unidades mensuales durante el invierno.
Sin embargo, el monto aparece lejos de cubrir el gasto real. Actualmente, el precio de una garrafa oscila entre $20.000 y $30.000 según la región, mientras que un hogar que depende únicamente de este sistema puede necesitar entre cuatro y seis garrafas por mes.
En ese escenario, el subsidio cubriría apenas una parte del consumo y obligaría a las familias a afrontar el resto a valor de mercado.
Uno de los ejemplos más representativos es Uspallata, localidad mendocina del departamento de Las Heras, donde no existe red de gas natural y el abastecimiento depende por completo de garrafas.
Durante el invierno, las temperaturas pueden descender hasta los -10°C, pero la zona no figura entre las contempladas por el nuevo esquema.
Un usuario que acceda al ReSEF podría recibir hasta $19.186 mensuales en reintegros, equivalentes a dos garrafas. Si necesita entre cuatro y seis, deberá cubrir el excedente de su bolsillo, con gastos que podrían superar ampliamente los $80.000 mensuales.
“Ese mismo usuario sigue pagando el recargo que financia el fondo, aunque ya no reciba cobertura”, advierten especialistas sobre el alcance de la reforma.
Acceder al ReSEF no será automático. Los usuarios deberán cumplir varias condiciones:
Además, la Secretaría de Energía podrá excluir beneficiarios si detecta indicadores patrimoniales considerados incompatibles con el subsidio, como inmuebles adicionales, vehículos recientes o participación societaria.
En regiones rurales y cordilleranas, donde predominan economías informales, este cruce de datos podría dejar afuera a familias vulnerables por inconsistencias registrales.
Aunque el proyecto reduce el alcance del subsidio, el recargo destinado a financiar el fondo fiduciario no desaparece.
El Decreto 266/2026 habilita al Ministerio de Economía a elevar ese cargo hasta el 11,25% sobre el precio del gas en el punto de ingreso al sistema de transporte.
Esto implica que usuarios de todo el país, incluso quienes pierdan el beneficio, continuarán financiando el fondo mediante sus facturas energéticas.
La iniciativa será tratada en el Congreso y, si obtiene aprobación legislativa, podría entrar en vigencia de manera inmediata.
Con la llegada del invierno cada vez más cerca, miles de hogares que no cuentan con red de gas natural siguen pendientes de una definición que impactará directamente en uno de los gastos esenciales del hogar.