Por: 7ma Medios
Boca volvió a protagonizar un golpe histórico en la Bombonera. El equipo de Claudio Úbeda perdió 1-0 frente a Universidad Católica de Chile y quedó eliminado de la Copa Libertadores en fase de grupos, una situación que no ocurría desde hace más de tres décadas.
El único gol de la noche lo marcó Clemente Montes a los 33 minutos del primer tiempo, luego de una contra letal iniciada tras un tiro libre desperdiciado por Leandro Paredes. El delantero chileno sacó un remate preciso contra el palo y dejó sin respuestas a Leandro Brey.
A partir de ahí, Boca mostró las mismas falencias que arrastra desde hace meses: dominio estéril de la pelota, poca profundidad y enormes dificultades para generar peligro real. El conjunto xeneize apenas inquietó con una chilena de Milton Giménez, un cabezazo de Ángel Romero y una pelota salvada sobre la línea por la defensa visitante.
Sobre el final, Romero llegó a convertir, pero el tanto fue anulado por posición adelantada. La sensación de impotencia se multiplicó en las tribunas, donde el clima pasó rápidamente de la tensión a la bronca.
“Que se vayan todos”, cantaron los hinchas de Boca tras el pitazo final.
La Bombonera explotó en silbidos contra los jugadores y también contra Claudio Úbeda, que quedó seriamente cuestionado después de una eliminación que golpea de lleno el principal objetivo internacional del semestre.
En conferencia de prensa, el entrenador asumió responsabilidades pero evitó confirmar su continuidad.
“No hay mucho análisis: buscamos la victoria y no la conseguimos”, afirmó Claudio Úbeda. Y agregó: “Ellos concretaron su única opción y nosotros no pudimos marcar la diferencia”.
La caída profundizó una crisis futbolística que se viene acumulando en el tiempo. En los últimos meses, Boca sufrió varias eliminaciones dolorosas como local: Independiente, Racing, Huracán, Alianza Lima y ahora Universidad Católica dejaron su marca en una Bombonera cada vez más impaciente.
Además, el resultado dejó otro dato histórico: fue la primera derrota de Boca como local ante un equipo chileno por competencias internacionales.
Tras quedar tercero en el Grupo D, el club continuará su participación continental en la Copa Sudamericana. En la ronda de playoff enfrentará a O’Higgins de Chile en busca de un lugar en los octavos de final.
Uno de los pocos futbolistas que habló después del partido fue Leandro Paredes, que realizó una fuerte autocrítica por el nivel mostrado.
“Duele, teníamos mucha ilusión. No estuvimos a la altura”, reconoció el mediocampista campeón del mundo.
Mientras tanto, Juan Román Riquelme bajó al vestuario luego del encuentro para reunirse con los jugadores y el cuerpo técnico en una noche que volvió a dejar a Boca envuelto en incertidumbre, enojo y una crisis deportiva cada vez más profunda.