Por: 7ma Medios
Por primera vez, una amplia comunidad científica internacional levantó una voz unificada para advertir que la protección de la vida silvestre es una pieza indispensable en la lucha contra el cambio climático. Un total de 287 especialistas de seis continentes respaldaron el Consenso Científico sobre Vida Silvestre y Clima y reclamaron que los gobiernos incorporen formalmente el rol ecológico de los animales en las estrategias climáticas.
La presentación oficial se realizó durante las sesiones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), luego del impulso que comenzaron a dar los líderes africanos durante la última COP30 con una Declaración sobre la Vida Silvestre para el Clima.
Los investigadores sostienen que los animales no solo forman parte de la biodiversidad, sino que cumplen funciones esenciales para mantener el equilibrio de los ecosistemas y favorecer la captura natural de carbono.
En los océanos, por ejemplo, diversas especies de peces transportan carbono hacia las profundidades marinas. En las praderas, los grandes herbívoros como los bisontes estimulan el crecimiento vegetal mediante el pastoreo y el reciclaje de nutrientes. En tanto, los elefantes de bosque contribuyen a la dispersión de semillas de árboles capaces de almacenar grandes cantidades de carbono.
Un estudio publicado en la revista Nature estimó que la recuperación de las poblaciones de animales salvajes podría incrementar la absorción de dióxido de carbono en 6,41 gigatoneladas adicionales por año. Según los especialistas, ese aporte sería significativo para reducir la brecha necesaria y mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5 grados.
El documento consensuado por los académicos se apoya en tres pilares centrales. El primero señala que las actividades naturales de los animales, como el pastoreo, la depredación, los desplazamientos y la excreción, influyen positivamente en procesos ecológicos vinculados al clima.
En segundo lugar, advierte que esos mecanismos son fundamentales para la regeneración y estabilidad de los ecosistemas, aunque continúan siendo ignorados en la planificación climática. Finalmente, los científicos sostienen que las soluciones basadas en la naturaleza resultan científicamente incompletas si no contemplan el papel de la fauna.
"Existe un amplio consenso sobre la necesidad de reconocer mejor en las políticas de biodiversidad los procesos mediados por animales, desde la dispersión de semillas hasta la modificación de los ecosistemas. Este documento ofrece a los responsables políticos una base sólida y creíble para lograrlo", afirmó Ed Goodall, de la Federación Mundial para los Animales.
Por su parte, Matt Collis, del Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW), remarcó la importancia de cambiar el enfoque de las políticas ambientales.
"Los animales salvajes son algunos de nuestros mayores aliados para proteger el planeta de la catástrofe climática, pero su papel se ha pasado por alto durante demasiado tiempo. La política climática ya no puede ignorar a la vida silvestre", afirmó Matt Collis.
En la misma línea, el investigador Jens-Christian Svenning, de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, destacó el creciente respaldo científico a estas conclusiones.
"Los animales influyen en el ciclo del carbono, los regímenes de incendios y la adaptación al cambio climático. La evidencia científica aumentó considerablemente y reconocerlo en las políticas es un paso fundamental", sostuvo Jens-Christian Svenning.
Como parte de esta iniciativa, también fue lanzado el sitio oficial del Consenso sobre la Vida Silvestre y el Clima, una plataforma destinada a acercar estas evidencias científicas a los responsables de diseñar políticas públicas en todo el mundo.