Por: 7ma Medios
El informe del INDEC correspondiente al primer trimestre de 2026 registró una tasa de desocupación del 7,8% en los 31 aglomerados urbanos del país. La cifra no muestra variaciones significativas en relación con el mismo período del año anterior.
La estabilidad del promedio nacional, sin embargo, convive con diferencias marcadas entre regiones. La provincia de Buenos Aires aparece entre los territorios con mayor tensión laboral.
En el Gran Buenos Aires, la desocupación llegó al 8,7%, por encima de la media nacional. La tasa de actividad fue del 49% y la de empleo del 44,8%, con una subocupación del 11,3%.
La distancia entre jurisdicciones del AMBA se profundiza. La Ciudad de Buenos Aires registró una desocupación del 4,8%, con una tasa de actividad del 53,4% y empleo del 50,8%.
En contraste, los partidos del Conurbano alcanzaron un desempleo del 9,7%, más del doble que la Capital Federal. La actividad se ubicó en 48% y el empleo en 43,4%.
“La diferencia territorial dentro del mismo espacio económico expone un mercado laboral fragmentado”, señaló el informe del INDEC.
Entre los principales aglomerados bonaerenses, Bahía Blanca-Cerri presentó el nivel más alto de desocupación, con 10,1%. La tasa de actividad alcanzó el 48,9% y el empleo el 43,9%.
El indicador ubica a la ciudad como uno de los focos de mayor presión laboral dentro de la provincia.
En el Gran La Plata, la desocupación se mantuvo en 7,8%, igual que el promedio nacional. La ciudad mostró una tasa de actividad del 50% y un empleo del 46%.
Sin embargo, el dato más relevante aparece en la dinámica interna del mercado laboral. El 23,8% de los ocupados busca otro trabajo de manera activa. La subocupación llegó al 18,2%, por encima del promedio nacional.
“Se observa una creciente necesidad de complementar ingresos en sectores con empleo formal”, indicó el relevamiento oficial.
A nivel general, el mercado laboral no mostró cambios en actividad (48,6%) ni en empleo (44,8%) respecto del año anterior. Aun así, se consolidan señales de mayor fragilidad.
La subocupación se ubicó en 11,1%, con un aumento interanual de 1,1 puntos. Dentro de los ocupados, el 12,1% trabaja menos horas de las deseadas y el 26,6% supera las 45 horas semanales.
En centros urbanos de menos de 500.000 habitantes, la desocupación llegó al 5,7%, con un incremento interanual y trimestral.
Los datos del INDEC configuran un escenario heterogéneo. Mientras la Ciudad de Buenos Aires concentra los mejores indicadores, el Conurbano y distintos polos urbanos bonaerenses exhiben mayores dificultades para absorber la demanda laboral.
El resultado es un mercado con estabilidad estadística, pero con creciente precarización y expansión de la búsqueda de ingresos adicionales.