Por: 7ma Medios
La Biblioteca Popular y Municipal Esteban Adrogué cumplió 108 años y el Municipio de Almirante Brown destacó la trayectoria de una de las instituciones culturales más importantes y tradicionales del distrito, reconocida por resguardar una de las colecciones literarias más valiosas de la región y por extender su actividad a los distintos barrios brownianos.
Ubicada en la histórica casona de La Rosa N° 974, la institución funcionó en un edificio construido en 1897, diseñado por el ingeniero Juan Buschiazzo por encargo de Esteban de Adrogué. En sus orígenes, el inmueble había sido sede de la Sociedad Escuela de Música local.
Tras la desaparición de esa entidad y luego de permanecer varios años abandonada —período en el que incluso fue utilizada como lugar para enseñar tango de manera clandestina—, la casona fue recuperada gracias al compromiso de una comisión de vecinos y al acompañamiento del Municipio.
El 1° de agosto de 1918 abrió oficialmente sus puertas como biblioteca, iniciando un recorrido que la convirtió en un verdadero símbolo cultural de Almirante Brown.
"Desde entonces, por sus pasillos caminaron figuras inmensas de nuestra cultura, como Jorge Luis Borges y Alfonsina Storni, marcando su destino como una referencia cultural ineludible", afirmó el intendente Mariano Cascallares.
Más de un siglo después de su fundación, la biblioteca continuó fortaleciendo su identidad. Su patrimonio superó los 60 mil ejemplares, combinando obras históricas con las últimas novedades editoriales. Además, el edificio fue restaurado y modernizado por la gestión municipal para brindar mayor accesibilidad, comodidad y mejores condiciones para sus visitantes.
Desde la Comuna señalaron que el espacio dejó de ser únicamente un lugar destinado a la consulta de libros para transformarse en un verdadero centro de encuentro comunitario, donde la cultura, la participación y el intercambio de ideas ocuparon un rol central.
En ese marco, la institución impulsó una variada agenda de talleres gratuitos, cafés literarios, seminarios, charlas y presentaciones de escritores locales, promoviendo el acceso democrático a la cultura y fomentando la participación de vecinos de todas las edades.
Otro de los ejes destacados fue la incorporación de nuevos espacios pensados para cada etapa de la vida. La creación de la Bebeteca, destinada a la estimulación temprana, y el proyecto de una Historieteca especializada en cómics, manga e historietas, se sumaron a propuestas dirigidas a adolescentes y adultos mayores, favoreciendo también actividades intergeneracionales, como las tradicionales jornadas de juegos de mesa.
La presencia territorial de la biblioteca también se fortaleció mediante el Bibliomóvil y diferentes programas de extensión comunitaria, que llevaron actividades culturales a escuelas, plazas, centros de jubilados y otras bibliotecas populares del distrito, ampliando el acceso a la lectura y al conocimiento.
"La cultura fue, y continuó siendo, la mejor herramienta para construir comunidad", destacaron desde el Municipio de Almirante Brown al poner en valor el legado de los vecinos que impulsaron la creación de la biblioteca en 1918.
Con 108 años de historia, la Biblioteca Popular y Municipal Esteban Adrogué ratificó su vigencia como un espacio donde los libros fueron el punto de partida para fortalecer los vínculos sociales, preservar el patrimonio cultural y promover la participación de toda la comunidad.