Por: 7ma Medios
El Gobierno nacional resolvió dar por terminado, al menos por ahora, su intento de derogar la Ley de Tierras, una de las reformas que impulsaba dentro de su agenda de desregulación. La decisión llegó luego de comprobar que la iniciativa no reunía el respaldo necesario en el Congreso y despertaba una fuerte resistencia tanto de la oposición como de distintos sectores sociales.
La medida, que contaba con el aval del presidente Javier Milei y del gabinete nacional, finalmente quedó fuera del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada para evitar que toda la iniciativa legislativa naufragara durante el debate en el Senado.
La negociación estuvo encabezada por la titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich, quien acordó con la oposición retirar el artículo cuestionado. La definición fue consensuada con la Casa Rosada tras conversaciones mantenidas con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el vicejefe Ignacio Devitt.
"Fue todo consensuado con Casa Rosada. Lo venían hablando Patricia, Diego y Nacho", aseguró un integrante de la mesa política del oficialismo.
La marcha atrás representó un nuevo revés para el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, autor de la propuesta, quien suma otra derrota parlamentaria luego de que también fracasara su intento por obtener nuevas facultades delegadas.
Incluso, trascendió que el funcionario se enteró del retiro definitivo del artículo a través de las redes sociales, mientras continuaban las negociaciones legislativas.
El proyecto original planteaba eliminar las restricciones vigentes para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. Tras las primeras críticas, el oficialismo intentó moderar la iniciativa proponiendo elevar el límite permitido del 15% al 25%, aunque esa modificación tampoco logró desactivar la polémica.
Las manifestaciones frente al Congreso continuaron incluso cuando el Gobierno ya había decidido retirar el artículo del debate, reflejando el nivel de rechazo que había generado la propuesta.
Según fuentes oficiales, el Poder Ejecutivo no tiene previsto presentar nuevamente la derogación mediante un proyecto independiente, por lo que la iniciativa quedó archivada sin fecha de regreso.
La Ley de Tierras fue sancionada en 2011 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y establece límites a la adquisición de tierras rurales por parte de personas y empresas extranjeras.
Desde el Ministerio de Desregulación sostienen que la norma contradice principios constitucionales y remarcan que, antes de su aprobación, no existían restricciones para este tipo de operaciones.
"La ley la hizo el kirchnerismo y nosotros, para solicitar que se derogue, nos basamos en la realidad de la Argentina, la Constitución, en Alberdi y en 150 años de historia", expresaron fuentes del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
El traspié legislativo también repercutió sobre otros paquetes de reformas que el Gobierno tenía preparados para enviar al Congreso.
Uno de ellos es "Hojarasca", el conjunto de medidas desregulatorias que continúa en agenda, aunque ahora deberá esperar mejores condiciones políticas para avanzar.
Además, quedó en pausa otro proyecto elaborado por el equipo de Sturzenegger que reúne 349 artículos y propone profundas modificaciones en el mercado inmobiliario y en diversos sectores económicos. Entre sus principales puntos contempla eliminar la obligatoriedad de la matrícula en colegios profesionales, suprimir aranceles mínimos, flexibilizar el ejercicio profesional y reducir las facultades disciplinarias de esas entidades.
Antes de avanzar con esas iniciativas, la estrategia oficial será concentrarse en conseguir la aprobación de la nueva Carta Orgánica del Banco Central y de las modificaciones a la ley de Inocencia Fiscal, dos proyectos que el Gobierno buscará llevar al recinto de Diputados hacia finales de agosto.