martes 11 de agosto de 2026 - Edición Nº992

Noticias | 11 ago 2026

EXCLUSIVA CON 7MA MEDIOS

“Queremos darle un mundo mejor a la gente”

11:18 |El Jardín de Infantes N° 907 “María Elena Walsh” avanza a la instancia regional de la Feria de Ciencias con el proyecto “Compost a la vida: el suelo que transforma”. En una entrevista exclusiva con 7ma Medios, su directora, Noelia Villalba, habló sobre la propuesta, el trabajo cotidiano con las infancias y el acompañamiento a las familias.


Por: 7ma Medios

El Jardín de Infantes N° 907 “María Elena Walsh” atraviesa una experiencia especial junto a sus alumnos de la Sala Verde del turno mañana. El proyecto “Compost a la vida, el suelo que transforma” fue elegido en la Feria Distrital de Ciencias y consiguió el pase a la instancia regional.

En una entrevista exclusiva con 7ma Medios, la directora de la institución, Noelia Villalba, compartió detalles de la propuesta y habló sobre el trabajo cotidiano que realizan docentes y alumnos, con el ambiente como uno de los ejes centrales del aprendizaje.

“Somos un jardincito que tenemos ocho secciones, cuatro a la mañana y cuatro a la tarde. Tenemos un proyecto muy lindo”, contó Noelia Villalba.

El desafío de llegar a la instancia regional

El proyecto de compost permitió que los alumnos llevaran sus aprendizajes más allá de la sala y participaran de una experiencia que continuará en la Feria Regional de Ciencias.

La institución viajará a Monte Grande para participar de la instancia que reúne a los proyectos que lograron avanzar desde las distintas ferias distritales.

“Vamos a participar en la Feria Regional de Ciencias. Vamos a ir a Monte Grande, donde están todos los que pasamos a la instancia regional”, explicó Villalba.

La directora valoró especialmente el aprendizaje que dejan estas experiencias, más allá de los resultados que puedan conseguir en cada etapa.

“La experiencia es muy linda. Todo enriquece”.

Una trayectoria dedicada a la infancia

Villalba también repasó parte de su recorrido profesional. Durante veinte años trabajó como maestra de sala hasta que decidió asumir un nuevo desafío dentro de la educación.

“Yo fui durante veinte años maestra, siempre de sala, y hace un par de años sentía que tenía que dar algo más”, recordó Villalba.

Después de rendir para acceder a cargos directivos, comenzó a desempeñarse al frente del Jardín N° 907 y también en otra institución de Alejandro Korn.

“A mí me encanta lo que hago, me encanta. Y siempre tratando de aportar algo, un granito de arena”.

Para la directora, trabajar en el nivel inicial implica una responsabilidad que excede la enseñanza de contenidos. El jardín representa uno de los primeros espacios sociales que transitan los niños y también un lugar de acompañamiento para sus familias.

“Tenemos la suerte de trabajar con lo más puro, que es la infancia. Acompañamos mucho a las familias también. Lo que nosotros tratamos es de darle un mundo mejor a la gente”.

Aprender, jugar y sentirse contenidos

Uno de los principales conceptos que atravesó la entrevista fue la importancia de generar espacios donde los niños puedan sentirse seguros, acompañados y libres para aprender.

Villalba destacó que el jardín debe ofrecer herramientas para que los chicos puedan desarrollarse, pero también debe ser un ámbito donde encuentren afecto y contención.

“Es que se sientan contenidos, resguardados, que aprendan y que jueguen. Es tan importante para la infancia que jueguen y aprendan”.

La directora también puso el foco en la escucha. Durante la entrevista, varios alumnos participaron de manera espontánea y contaron anécdotas, hablaron de sus mascotas y compartieron diferentes experiencias.

“Se sienten escuchados. Tienen cosas muy interesantes que decir ellos”.

Ese vínculo cotidiano entre docentes y alumnos aparece como uno de los pilares de la propuesta institucional.

Un jardín que acompaña a las familias

El establecimiento cuenta con ocho secciones, cuatro en el turno mañana y cuatro en el turno tarde, y tiene alrededor de 240 alumnos.

Además de las actividades pedagógicas, la institución cuenta con comedor. Los chicos que asisten al turno mañana almuerzan antes de regresar a sus hogares, mientras que quienes concurren por la tarde también reciben el almuerzo al ingresar.

Villalba reconoció que las dificultades económicas de algunas familias se hacen visibles en la institución y destacó el rol que cumple el jardín en ese contexto.

“Se ha notado por ahí la necesidad de algunas familias. Nosotros en el jardín tenemos la posibilidad de asegurarles que los nenes almuercen y merienden”.

A ese acompañamiento se suma el trabajo con las familias y la construcción de valores vinculados con la solidaridad y el compartir.

“Trabajamos mucho con eso, a compartir, a que todo sea para todos, que todos tengan las mismas posibilidades”.

Una huerta, conejos y nuevas preguntas

El proyecto de compost forma parte de una propuesta ambiental más amplia. El jardín también trabaja con una huerta y, en los últimos tiempos, incorporó una particular experiencia: la presencia de conejos que comenzaron a visitar el establecimiento.

Los animales construyeron dos madrigueras en el patio y despertaron la curiosidad de los chicos, que ahora también investigan sobre su cuidado y comportamiento.

“Tenemos conejos en el jardín. Vienen los conejos a visitar, hicieron dos madrigueras. Estamos trabajando con un proyecto de huerta y ahora le sumamos el proyecto del cuidado de los conejos”.

De esta manera, situaciones que surgen de la vida cotidiana se convierten en oportunidades para observar, formular preguntas, investigar y construir nuevos conocimientos.

La educación como construcción colectiva

La jornada educativa también incluye propuestas de lenguaje artístico, expresión corporal y música, con profesores especiales que complementan el trabajo de las salas.

Para Villalba, cada una de estas experiencias contribuye a una formación integral y fortalece el vínculo entre la institución y la comunidad.

“Ellos es el primer espacio social que visitan. Y entonces, en todos los jardines hay mucho amor para con los niños”.

Con el proyecto “Compost a la vida, el suelo que transforma” ya clasificado a la instancia regional, el Jardín N° 907 se prepara para una nueva etapa. El objetivo no se limita al resultado de la feria: detrás de cada actividad aparece una manera de enseñar basada en la curiosidad, el juego, la escucha y el cuidado.

“Siempre tratando de aportar algo, un granito de arena”.

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