Por: 7ma Medios
El intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, difundió una carta abierta dirigida a los vecinos y vecinas del distrito luego de una serie de hechos violentos que conmocionaron al barrio San Francisco. El episodio comenzó con el asesinato a balazos de dos jóvenes albañiles y derivó, días después, en una protesta que terminó con el incendio de un inmueble señalado por los vecinos como un presunto búnker de venta de drogas y con una tercera víctima fatal.
Frente a este escenario, Watson expresó su preocupación, reclamó el esclarecimiento de los crímenes y aseguró que desde el Municipio se realizará un seguimiento de las investigaciones.
“Como Intendente, no voy a permitir que ningún crimen sea una estadística más”, afirmó Andrés Watson.
En su mensaje, el jefe comunal manifestó que espera que la Justicia y las fuerzas de seguridad puedan determinar qué ocurrió y quiénes fueron los responsables de los distintos hechos. También señaló que ya mantuvo contacto con autoridades judiciales y de seguridad de la Provincia para solicitar que las investigaciones avancen con rapidez y rigurosidad.
“No dejaremos de reclamar hasta que haya responsables identificados y condenados”, sostuvo Watson.
La secuencia de violencia comenzó el jueves 13 de agosto por la noche, cuando Ariel Machi, de 28 años, y Franco Javier Herrera, de 23, fueron asesinados a balazos en la calle 1325, entre 1344 y 1348, en el barrio San Francisco.

Un tercer joven, Sebastián Ortiz, de 25 años, también fue alcanzado por los disparos y permanece internado en grave estado.
De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, los tres jóvenes se encontraban en la vereda a la espera de unas herramientas cuando fueron atacados desde un Volkswagen Suran gris en el que se movilizaban cuatro hombres. Los agresores habrían utilizado armas de fuego de alto calibre y escaparon tras el ataque.
La principal hipótesis apunta a que el objetivo de los atacantes habría sido llegar hasta un supuesto punto de venta de drogas de la zona, aunque se habría producido una confusión. Los vecinos sostienen que Machi, Herrera y Ortiz eran albañiles y que no tenían vínculos con la comercialización de estupefacientes.
La indignación por el doble asesinato derivó el sábado 15 de agosto en una concentración de alrededor de 200 vecinos, que reclamaron justicia y denunciaron la presunta presencia de una organización dedicada al narcomenudeo.
La manifestación comenzó de manera pacífica, pero la situación se agravó con el paso de las horas. Un grupo de personas ingresó al inmueble señalado como un presunto búnker y le prendió fuego, provocando importantes daños.

En medio de los incidentes se produjo además otro episodio fatal. Cintia Caballero, de 30 años, fue asesinada a puñaladas cuando intentaba escapar del lugar junto a su pareja, Ariel, y un hombre conocido como Johny, quien habría sido señalado como uno de los posibles objetivos del ataque.
Caballero murió en el lugar. Su pareja también fue atacada y trasladada de urgencia al hospital Mi Pueblo, donde permanecía internada en grave estado. Johny, en tanto, logró escapar.
Por el momento, no hay detenidos por el doble crimen ni por el asesinato de Caballero.
En su carta, Watson también apuntó al Gobierno federal y reclamó mayores controles sobre las fronteras, al considerar que el ingreso de drogas al país constituye una problemática que repercute directamente en los barrios.
“El control de nuestras fronteras es una obligación indelegable del Estado Nacional”, remarcó el intendente.
En esa línea, sostuvo que “cuidar la frontera no es un favor, es una obligación” y planteó que el combate contra el narcotráfico requiere responsabilidades compartidas entre los distintos niveles del Estado.
El intendente también hizo referencia a los hechos ocurridos durante la protesta y expresó su rechazo a las agresiones contra trabajadores que se encontraban prestando servicio.
“La violencia solo suma tristeza y le hace un favor a quienes se benefician del caos”, afirmó Watson.

El jefe comunal mencionó específicamente el ataque contra bomberos voluntarios de Florencio Varela y personal de la Guardia Comunal, quienes intervinieron durante los incidentes.
Watson aseguró que el gobierno municipal reforzó los operativos de seguridad y que acompaña directamente a las familias afectadas por los hechos.
La investigación quedó a cargo de la UFIJ N° 6 de Florencio Varela, que deberá determinar las circunstancias del doble crimen, establecer si efectivamente existió una confusión en el ataque y reconstruir lo ocurrido durante la posterior protesta.
Hasta ahora, tampoco fue confirmado judicialmente que las personas vinculadas al inmueble incendiado hayan participado del asesinato de Machi y Herrera.
Al cerrar su carta, Watson insistió en la necesidad de recuperar la tranquilidad en los barrios y sostuvo que continuará trabajando para garantizar la seguridad de los vecinos.
“Cada vecino y vecina tiene derecho a vivir en paz, seguro y sin miedo”, concluyó Andrés Watson.