viernes 16 de octubre de 2026 - Edición Nº1058

Noticias | 16 oct 2026

QUINTA MARCHA FEDERAL UNIVERSITARIA

Una marcha multitudinaria bajo la represión

10:53 |La movilización frente al Congreso reunió a estudiantes, docentes, trabajadores y organizaciones sociales en defensa de la educación pública. El operativo policial incluyó gases lacrimógenos, carros hidrantes y balas de goma, y también alcanzó a trabajadores de prensa que cubrían la protesta.


Por: 7ma Medios

La Quinta Marcha Federal Universitaria terminó con una fuerte represión policial en las inmediaciones del Congreso. Miles de personas se movilizaron en defensa de la educación pública, la soberanía y la democracia, pero el operativo de seguridad alteró el cierre de una jornada que había comenzado con una multitudinaria concentración.

Los gases lacrimógenos alcanzaron incluso al escenario donde se encontraban rectores y representantes de la comunidad universitaria. La presencia de carros hidrantes, efectivos de la Policía Federal y agentes motorizados marcó la jornada, con denuncias por disparos de balas de goma y agresiones contra manifestantes y trabajadores de prensa.

Gases, balas de goma y un acto interrumpido

La represión se extendió durante varias horas en la zona del Congreso. Los gases lacrimógenos afectaron a quienes participaban de la movilización y también a quienes permanecían sobre el escenario.

El cierre del acto debió adelantarse por el avance del operativo policial. Joaquín Carvalho, representante de la Federación Universitaria Argentina (FUA), cuestionó la respuesta de las fuerzas de seguridad.

“Vamos a terminar este acto con los gases, con esta represión, pero le decimos al Presidente que él va a terminar su mandato y se va a ir de la Casa Rosada, pero la universidad pública va a seguir existiendo”, afirmó Joaquín Carvalho.

La movilización reunió a agrupaciones universitarias, sindicatos docentes y no docentes, centros de estudiantes secundarios y organizaciones sociales. También participaron sectores de la CGT, ATE, UTEP, Camioneros, La Cámpora, el Movimiento Derecho al Futuro y distintas fuerzas políticas.

Entre los manifestantes también estuvo el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

La prensa, también bajo ataque

Uno de los episodios más graves alcanzó al fotógrafo Guido Piotrkowski, trabajador de Página/12, quien denunció haber recibido disparos de un efectivo de la Policía Federal mientras realizaba la cobertura periodística.

Piotrkowski relató que se encontraba frente a un agente cuando comenzó a fotografiar el operativo.

“Se asomó y empezó a disparar”, relató Guido Piotrkowski al describir el momento en el que el policía abrió fuego.

El fotógrafo afirmó que recibió varios disparos en el pecho y sostuvo que el efectivo lo tenía directamente en la mira mientras realizaba su trabajo.

“No está apuntando a cualquier lado. Nos apuntan a nosotros a la cara, al pecho. Es lo que hacen para que nosotros no hagamos nuestro trabajo”, sostuvo Piotrkowski.

El episodio volvió a poner en el centro de la escena la situación de los trabajadores de prensa durante los operativos de seguridad en manifestaciones públicas.

Un reclamo que excedió a las universidades

La movilización también incorporó reclamos vinculados con jubilados, personas con discapacidad, trabajadores, endeudados y la defensa de la soberanía nacional.

El documento leído frente al Congreso cuestionó al Gobierno nacional por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y por su política frente a las normas aprobadas por el Congreso.

Ricardo Gelpi, rector de la Universidad de Buenos Aires, destacó la magnitud de la convocatoria.

“Es emocionante ver a tantas personas apoyando a las universidades nacionales, defendiendo nuestro futuro y el de todas y todos los argentinos”, afirmó Ricardo Gelpi.

Desde el Gobierno, en tanto, funcionarios como el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, cuestionaron los incidentes registrados en las inmediaciones del Congreso y defendieron el accionar oficial.

Torrendell calificó a los grupos que protagonizaron hechos violentos como “grupos de tarea” y sostuvo que existía una organización detrás de esos episodios. Santilli, por su parte, condenó a quienes provocaron daños y los calificó de “delincuentes, violentos y energúmenos”.

La jornada dejó así dos escenas contrapuestas: una multitud que reclamó por el financiamiento de las universidades públicas y un operativo policial que terminó con gases, balas de goma, heridos y denuncias de agresiones contra trabajadores de prensa.

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