Por: 7ma Medios
Boca Juniors protagonizó una noche inolvidable en el Maracaná. Con carácter, orden y eficacia, venció 3-1 a Vasco da Gama y consiguió el pase a la final de la Copa Sudamericana. El equipo argentino respondió en un escenario imponente y encontró en Leandro Paredes a su gran héroe, con un remate decisivo que desató la euforia de los hinchas.
El conjunto xeneize mostró otra cara respecto del encuentro de ida. Presionó, ganó los duelos en el mediocampo y aprovechó sus oportunidades para construir una ventaja que le permitió tomar el control de la eliminatoria. Aunque el descuento de José Rodríguez a los 66 minutos puso en riesgo la clasificación, el capitán apareció sobre el cierre para cerrar una victoria histórica.
Boca salió decidido a imponer condiciones desde el comienzo. A los cuatro minutos, Lautaro Blanco ejecutó un córner y Lautaro Di Lollo conectó un cabezazo preciso para abrir el marcador. El defensor ganó en el área rival y silenció al Maracaná con el 1-0.
El gol le dio confianza al equipo de Rodolfo Arruabarrena, que encontró espacios y sostuvo una presión intensa. Vasco intentó responder, pero el conjunto argentino mantuvo el orden y aprovechó los errores del local para ampliar la diferencia.
A los 34 minutos, Sebastián Villa encabezó un contraataque y asistió a Miguel Merentiel. El delantero uruguayo controló, se acomodó y definió con precisión para establecer el 2-0. Boca consiguió así una ventaja clave y trasladó la presión al equipo brasileño.
El mediocampo también resultó determinante. Santiago Ascacíbar, Rodrigo Battaglia y Milton Delgado sostuvieron la marca, cortaron los avances de Vasco y le dieron equilibrio a un equipo que necesitaba una actuación sólida para avanzar.
En el segundo tiempo, el conjunto brasileño buscó reaccionar con cambios y una mayor presencia ofensiva. Boca resistió los primeros intentos, pero a los 66 minutos sufrió un golpe que reabrió la eliminatoria.
José Rodríguez aprovechó una acción dentro del área y venció a Álvaro Montero para marcar el 1-2. El tanto renovó la ilusión de Vasco y generó incertidumbre en el equipo argentino, que debió afrontar los minutos más tensos de la noche.
Boca no renunció a la posibilidad de ganar en los 90 minutos. Arruabarrena movió el banco y, a los 57 minutos, envió a la cancha a Leandro Paredes en lugar de Rodrigo Battaglia. El capitán regresó pese a que apenas habían transcurrido 11 días desde su desgarro y asumió la responsabilidad en un momento decisivo.

A los 88 minutos llegó la jugada que cambió la noche. Milton Delgado encontró a Paredes, quien tuvo espacio para perfilarse y sacar un derechazo desde afuera del área. El remate venció al arquero de Vasco y estableció el 3-1 definitivo.
El capitán convirtió así un gol decisivo en una de las noches más importantes de Boca en el torneo. Su regreso, condicionado por una lesión reciente, sumó un componente especial a una definición que necesitaba jerarquía y personalidad.
El tanto sentenció la clasificación y evitó que Boca tuviera que definir el pase desde el punto penal. Los jugadores celebraron en el campo del Maracaná una victoria que confirmó la capacidad del equipo para competir en una instancia decisiva y ante un rival que buscaba cerrar la serie en su estadio.
Más allá del protagonismo de Paredes, Boca construyó el triunfo desde el funcionamiento colectivo. Di Lollo abrió el camino con su gol y respondió en defensa; Merentiel volvió a aparecer en un partido importante; Villa aportó desequilibrio y la asistencia del segundo tanto.
Ascacíbar y Delgado sostuvieron el mediocampo con despliegue y recuperación, mientras que Battaglia aportó orden durante su participación. El equipo mostró una versión más firme y equilibrada, con mayor compromiso defensivo y capacidad para aprovechar los espacios.
La victoria en Río de Janeiro también reforzó el carácter competitivo de Boca en los cruces internacionales. El Xeneize superó una prueba exigente en territorio brasileño y alcanzó la final de la Copa Sudamericana 2026.
Ahora, el equipo argentino espera por su rival para disputar el título. Después de una noche marcada por la tensión, los goles y la aparición de su capitán, Boca quedó a un paso de consagrarse campeón. En el Maracaná, Paredes puso su firma y transformó una clasificación difícil en una celebración inolvidable.